Luces y Sombras del Romanticismo
Temporada de Música de Cámara
Temporada de Música de Cámara
Este programa propone un recorrido por algunas de las páginas más representativas del repertorio para violonchelo y piano, abarcando desde el romanticismo francés hasta la primera mitad del siglo XX. A través de obras de Camille Saint-Saëns, Gabriel Fauré, Richard Strauss y Gaspar Cassadó, el concierto pone de manifiesto la evolución del lenguaje del violonchelo, capaz de combinar lirismo, profundidad expresiva y un notable despliegue virtuoso.
Compuesta en 1872, poco después de la guerra franco-prusiana, la Sonata n.º 1 para violonchelo y piano en do menor, op. 32 de Camille Saint-Saëns constituye una de las primeras grandes sonatas francesas dedicadas a este instrumento. La obra transita desde la intensidad dramática de su Allegro inicial hacia la serenidad contemplativa del Andante tranquillo sostenuto, para culminar en un Allegro moderato de gran impulso y refinado equilibrio entre ambos instrumentos.
La Élégie, op. 24 de Gabriel Fauré, escrita originalmente para violonchelo y piano en 1880, es una de las obras más emblemáticas del repertorio violonchelístico. Su atmósfera melancólica y su amplia línea cantabile revelan el inconfundible lenguaje del compositor francés, en el que la emoción se expresa con elegancia, delicadeza y una contenida intensidad.
La Sonata para violonchelo y piano en fa mayor, op. 6 de Richard Strauss, compuesta cuando el autor tenía apenas diecinueve años, refleja la influencia del romanticismo alemán y anticipa el lirismo expansivo que caracterizaría su producción posterior. Sus tres movimientos despliegan un diálogo constante entre el violonchelo y el piano, combinando brillantez técnica, amplitud melódica y una notable riqueza armónica.
Como cierre del programa, Requiebros, de Gaspar Cassadó, aporta un lenguaje más cercano al siglo XX y a las raíces españolas de su autor. Violonchelista de extraordinaria trayectoria y discípulo de Pablo Casals, Cassadó incorporó en esta obra ritmos y giros melódicos inspirados en el folclore español, junto con un exigente virtuosismo que convierte al violonchelo en un auténtico protagonista. Su carácter apasionado y brillante ofrece un final de gran fuerza expresiva para el concierto.
Programa
Stanimir Todorov, cello
Paula Peluso, piano



