Estudiantes asistieron hoy al ensayo general del Concierto de Aranjuez

 

La Orquesta Sinfónica del Sodre ofreció en la mañana de este viernes un nuevo concierto didáctico a sala llena en el Auditorio Nacional Adela Reta. El público adolescente que concurrió en esta oportunidad, ávido de nuevas experiencias y conocimiento, asistió a la interpretación del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, y la Sinfonía Nº 5 de Ludwing Van Beethoven, a modo de ensayo de lo que será la gran velada de esta noche en el Auditorio Nacional del Sodre.

La dirección estuvo a cargo de Paolo Bortolameolli, el director chileno con mayor reconocimiento a nivel internacional, nombrado para esta temporada asistente de Dudamel en la Filarmónica de Los Ángeles. Se sumó la exquisita interpretación de un virtuoso como solista en el Concierto de Aranjuez: el mundialmente reconocido guitarrista Eduardo Fernández.

Bortolameolli, le da un valor inconmensurable a los conciertos didácticos y siempre dedica algunos minutos para hablar con su público. Comenzó explicando a los estudiantes presentes el contexto en que fue creado Aranjuez por su autor, Joaquín Rodrigo: “el primer movimiento fue inspirado en la luna de miel con su esposa; el segundo, en la posible muerte de ella y su bebé; y el tercero, es una canción de cuna”, dijo el entusiasta director. Para él es “un honor haber recibido la invitación del Maestro Naser  y estar en su primera temporada como Director de la Orquesta Sinfónica del Sodre”. A la vez, considera “un privilegio” hacer un concierto con un solista de la talla de Eduardo Fernández y se lo nota feliz ya que dice estar “muy contento porque es un programa redondo para el público también, porque tiene dos obras tan poderosas como el Concierto de Aranjuez y la Sinfonía Nº 5 de Beethoven que seducen a la audiencia”.

Los conciertos didácticos son fundamentales para este joven director de orquesta. “Un concierto didáctico es algo que todos los teatros tienen que hacer” –dice– y agrega que “siempre mantiene su preocupación en cuanto a que se difunda todo lo que la orquesta hace no sólo desde el punto de vista pedagógico sino para la creación de nuevas audiencias; los artistas debiéramos estar preocupados por quienes compondrán nuestras audiencias en el futuro y –evidentemente– si apuntamos a una audiencia más joven tenemos la posibilidad de verla crecer junto a un consumo de arte, en el mejor sentido”, subraya. “Que asistan a un ensayo general como el de hoy en el que la orquesta toca las obras de principio a fin es una excelente instancia para que los chicos vengan a ver no solamente el proceso real de preparación de un concierto sino que puedan escuchar obras a las que no tienen acceso”, concluye.

Su experiencia le dice que “estar en un concierto sinfónico, para alguien que nunca ha estado es uno, te cambia la percepción de la música clásica, ya que la misma no es sólo para quienes gustan de ella o están muy informados acerca de este género; la música clásica está llena de energía, de pasión, de entrega y eso impacta mucho y eso llega. El vivo es muy potente”, dice.

Las claves para la formación de nuevos públicos significa “abrir las puertas del teatro, conversar con el público, generar abonos especiales reuniendo conciertos específicos, tener instancias post concierto y tener la experiencia de compartir con el público y tener esa cercanía”, dice.

Este músico chileno disfruta, sin lugar a dudas de esta instancia. Incluso, ha generado un programa a través de youtube, titulado Ponele pausa, en el cual durante cinco minutos expone conceptos musicales e invita a escuchar –como dice él mismo– “desde los mecanismos de percepción más que desde el conocimiento específico de la historia de la música”.

Viernes, 8 Junio, 2018