Arias con Sofía Mara y Michael Lessky

Temporada Sinfónica
Ossodre en Auditorio Nelly Goitiño

 

Director invitado: Michael Lessky
Solista: Sofía Mara
 

Georg Friedrich Händel (Halle, 1685 – Londres, 1759)
   Ah! Mio cor, schernito sei, de la ópera Alcina

Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburgo, 1756 – Viena, 1791)
   Ach, ich fühl´s, de la ópera Die Zauberflöte

Gioacchino Rossini (Pésaro, 1792 – París, 1868)
   Sombre forêt, de la ópera Guillaume Tell

Umberto Giordano (Foggia, 1867 – Milán, 1948)
   Nel suo amore rianimata, de la ópera Siberia

Giuseppe Verdi (Roncole, 1813 – Milán, 1901)
   Tu del mio Carlo al seno … Carlo vive?, de la ópera I masnadieri

 

 

Franz Schubert  (Viena, 1797 – Viena, 1828)
Sinfonía N°1 en Re mayor, D. 82
   Adagio – Allegro vivace
   Andante
   Allegro
   Allegro vivace

 

Selección de arias para soprano
Las cerca de cincuenta óperas compuestas por Händel han quedado casi en el olvido durante casi dos siglos. Sin embargo, hacia la década de 1950 varios cantantes tomaron interés en el compositor y empezaron a interpretar varias arias de sus óperas, lo que llevó a una revalorización de su obra. Compuesta en 1728, Alcina se basa en el poema Orlando Furioso del poeta italiano Ludovico Ariosto y trata sobre una hechicera depredadora que gobierna una isla encantada.
Die Zauberflöte (La flauta mágica) es la última obra musical escénica estrenada en vida de Mozart. Este cómico singspiel (un tipo más ligero de ópera alemana que incluye diálogos hablados) se basa probablemente en el cuento oriental Lulu, acerca de un ser endemoniado que puede transformarse en humano. El dolor del amor perdido es expresado por el personaje de Pamina en el segundo acto en el aria Ach, ich fühl´s.
Sombre forêt es un aria cantada por el personaje de Mathilde durante el segundo acto de Guillaume Tell; la última ópera escrita por el maestro italiano de la ópera bufa. El tradicional acompañamiento de las arias estróficas es expandido por Rossini en esta aria donde Mathilde, en lo alto de los prados suizos de Rütli, cree vislumbrar a su amado Arnold.
El compositor italiano Umberto Giordano dedicó su energía creativa casi exclusivamente a la ópera. A pesar de que su ópera verista Andrea Chénier gozó de enorme éxito tras su estreno en el teatro La Scala de Milán en 1896, Siberia no fue bien recibida por el teatro principal de ópera de Milán siete años después. Admirada por Gabriel Fauré, la ópera apenas es producida en la actualidad, sin embargo algunas de sus arias como Nel suo amore rianimata (cantada por el personaje de Stephana) son interpretadas en salas de concierto alrededor del mundo.
I masnadieri pertenece al conjunto de óperas tempranas de Verdi. Estrenada dos meses después de Macbeth en 1847, la ópera se basa en el drama Los bandidos del poeta y dramaturgo alemán Friedrich Schiller. En relación a los títulos operáticos más reconocidos de Verdi, esta ópera apenas se ha producido durante el siglo XX. La escena Tu del mio Carlo al seno y su cabaletta Carlo vive? se mantiene como uno de los momentos más conmovedores de toda la ópera.

 

Sinfonía N°1 en Re mayor, D. 82
Franz Schubert

 

Las obras instrumentales de la primera etapa creativa de Schubert son aún las de un ávido estudiante; sin embargo, sus numerosas canciones ya presentaban la impronta de un compositor seguro de sí mismo. Varias de sus obras maestras en este género fueron compuestas a la edad de dieciocho años. Probablemente, este apetito creativo tenga relación con sus primeros años en el Seminario Imperial y Real de Viena, al cual ingresó a los once años. Allí estudió con el director musical de la Corte de Viena, Antonio Salieri, quien era uno de los compositores más exitosos de la época. Este vínculo fue sin duda importante para el joven Schubert, pero a medida que avanzaba en sus composiciones, la relación con Salieri se vio trancada de alguna manera. El reconocido músico presionó a su talentoso discípulo a escribir óperas al estilo italiano, ignorando la fascinación de Schubert por los poemas de Goethe y Schiller como fuente de inspiración.
Hacia el final de su estadía en el Seminario Imperial, Schubert compuso su Sinfonía N°1 (1813), la cual sigue la línea formal típica de cuatro movimientos de la época. La influencia de Haydn se refleja en el empleo de un Adagio introductorio (que luego es reutilizado en la recapitulación, como hiciera Haydn en su Sinfonía N°98). Además de presentar una orquestación y estructura formal clara –al estilo de Mozart y Haydn– esta sinfonía presenta un carácter asimilable a la Segunda y Tercera sinfonías de Beethoven. Varios críticos están de acuerdo en que la voz propia de Schubert aparece por primera vez durante el Andante de esta sinfonía.

 

Textios: Felipe Ortiz Verissimo

Fecha/s: 
Sábado, 7 Diciembre, 2019 - 19:00
Lugar: 
Auditorio Nelly Goitiño, sala Héctor Tosar