Fedora

Temporada de Cine Arte
Ciclo Billy Wilder
Fedora

 

Fedora

1978, 116 minutos.

Dirección: Billy Wilder. Producción: I. A. L. Diamond, Billy Wilder. Guion: I. A. L. Diamond, Billy Wilder, basado en una novela de Tom Tryon. Música: Miklós Rózsa. Fotografía: Gerry Fisher.

Protagonistas: William Holden, Marthe Keller, Hildegard Knef, José Ferrer, Henry Fonda, Michael York, Mario Adorf.

 

Fedora, una famosa actriz, fallece en París atropellada por un tren. En su funeral, un productor de cine recapacita sobre los hechos ocurridos en las dos últimas semanas y se pregunta hasta qué punto podría él haber influido en su muerte. Todo empezó cuando fue a Corfú para verla y descubrió que vivía en una isla privada con una enfermera, una anciana condesa y el cirujano plástico que conseguía mantenerla con una asombrosa apariencia juvenil. 

En medio de una atmósfera declinante, la recapitulación del productor Detweiler durante el solemne funeral de Fedora, actriz legendaria, abre un primer y extenso flashback, que evoca la visita a Corfú, para ofrecer un guion a la diva. 

Lo mediterráneo es querido por Wilder como paisaje del vitalismo: templado, soleado, florido. Pero en una villa palaciega con isla propia la actriz vive rodeada por una corte siniestra, de aire sospechoso. El grupo (enfermera marcial, condesa inválida, cirujano alcohólico, chófer guardaespaldas) se recluye entre estufas, velos y cortinas, y da con ello la medida del problema: en medio de un paraíso, Fedora está atrapada en el infierno del culto imposible a su propia imagen de estrella pretérita. El empeño vampiriza a personas de alrededor.

El ansia de eterna juventud, el pánico a envejecer, actúan con presión enajenante. Llevan a mantener una apariencia vacía, ficticia, incapaz de adaptarse a la vida real, una de  cuyas reglas consiste en el paso inexorable del tiempo.

El guion, esta vez melodramático, incluye el clásico quiebre sorpresivo, que abre paso a nuevos flashbacks, ahora breves y muy seguidos. Configuran una nueva perspectiva, que abunda en la contemplación agria y melancólica del declive de Fedora.

Las conexiones con El ocaso de una vida son innumerables; probablemente, muchas de índole privada.

A través de una figura que engloba a varias glorias (sin duda Garbo; y Dietrich, quien rechazó el papel y abocó a Wilder a aceptar la desatinada recomendación de Pollack, Marthe Keller), el gran cineasta envía un mensaje vitriólico al Hollywood cuyo star system tiende a aniquilar a quien desde lo alto de la pirámide empieza a deslizarse por la pendiente, trato del que tampoco él se libró.

El ahora productor Detweiler (William Holden, que también encarnó a Joe Gillis, el gigoló de Norma Desmond) trató con Fedora en un tiempo en que andaba entre camerinos y era apodado Dutchie.

Así firma en el libro funeral de pésames, en la escena final.

La película no fue bien recibida por la crítica y el público, pero el tiempo ha permitido revalorarla. Restaurada digitalmente fue presentada nuevamente en el Festival de Cannes en la sección Cannes Classics, donde fuera estrenada originalmente.

La producción es de Francia y Alemania ya que Wilder no pudo convencer compañías americanas con su libreto.

Penúltimo filme del director Billy Wilder es considerado su testamento artístico.

 

Localidades a $100 y cupo para Socio Espectacular.
Fecha/s: 
Lunes, 28 Agosto, 2017 - 18:00
Lugar: 
Auditorio Nelly Goitiño, sala Héctor Tosar